Archive for Febrero, 2008

Enlazados

Viernes, Febrero 29th, 2008

A este blog le sobra, de entrada, la publicidad, pero para quitarla tendría que pagar, y paso. Lo que no le va a faltar son buenos enlaces. Por ahora, quince.
El de AnaCó es el primero; el primer blog que leí y ella, la primera persona conocida que encontré en Pamplona. Por aquellos tiempos soñaba (soñábamos) con dedicarse a la crítica taurina. Hoy es poeta, periodista, y filósofa… Y su nombre empieza por “A”. Perfecto para encabezar una lista.
Desde su blog llegué al de Rocío, a la que dimos “asilo poético” en septiembre. En esos días nos reímos mucho, dormimos poco, ella ponía el remate de su tesis, y yo los cimientos de la mía.
Gracias a Rocío conocí a Cristina, que apareció un día en Pamplona como un hada madrina, serena en mitad del jaleo y con dos regalos para mí. También gracias a Rocío empecé a entrar en el “cuaderno” de Carlos, un poco clandestinamente, porque él no me conoce.
Luego están mis profesores: MAJ me dio clase en cuarto y una oportunidad que me cambió la vida. Resulta que su blog, al alimón con Txema, ¡¡se inaugura hoy!!
Pacotto me hacía entregar los reportajes con tres títulos, por quejarme. Yo entro en su blog, fundamentalmente, a escuchar a Onofre, y a botar/votar personajes para el cohete de nunca volver. Su columna de la derecha es de lo mejorcito de la blogosfera.
Con Ander saqué muchos ochos, y más que nada, muchas ganas de escribir bien.
Paco Sánchez no llegó a ser profesor mío, pero como si lo fuera. Su sombra es alargada. En su blog, recién estrenado, enlaza mejor que nadie al blog de Peter, un hombre bueno al que se le echa de menos.
Tampoco fui alumna de Josean, pero escuchando a los que sí lo son, aprendo bastante.
Javier no quería darle publicidad a su blog, pero otros ya lo han hecho por mí. ¡Es que es muy bueno! En lo demás, procuro obedecerle y hacer caso a todo lo que me dice.
Benita fue de las primeras en comentar en este blog, el suyo es perfecto para estar al tanto de la vida real. Además, me encanta su nombre.
Marta también anduvo por aquí bien pronto. Como está en Alemania, da un toque internacional al asunto.
Otro pionero fue el pianista; estoy enganchada a su “güep” desde que leí la historia del francotirador. Y el pionero más pionero fue Néstor, abogado, manchego y buena gente.
Me quedo más tranquila sabiendo que quien caiga por aquí, si lo encuentra un poco flojo, tiene buenos sitios donde ir a parar.

Poder contarlo

Viernes, Febrero 22nd, 2008

http://www.bosco.com.mx/

Esta imagen resume mi idea de paraíso terrenal, más bien, marino. No se me ocurre un sitio mejor: cómodo, limpio y abierto al mar. Pero lo mejor de la fotografía es saber que esta terraza la diseñó un arquitecto mexicano que había sobrevivido a un secuestro de nueve meses encerrado en un zulo de tres metros cuadrados.

Su historia es lo suficientemente impactante para que la conozca mucha gente, él la cuenta por si a alguien le ayuda. El día que le entrevistamos había dormido poco, intentaba disimular los bostezos, y entre otras cosas, nos contó esto:

“Durante unos cinco años después del secuestro soñaba mucho. A lo mejor en mitad de la noche trataba de tocar las paredes del zulo, extendía los brazos y entonces me despertaba: “Ya no, ya no, ya estoy fuera”. Sin embargo, mientras estaba secuestrado, mis sueños eran mis escapes. Soñaba que iba a ver a Gabi, mi mujer, que durante el sueño estaba con ella, y después le decía: “Reina, ya me tengo que ir, porque tengo que despertar” “¿Pero adónde te vas? Ya estás conmigo” “No, es que ya voy a despertar”. Y soñaba de vacaciones, con mis hijos, en la playa, que iba con ellos, que estaba en mi casa… Y luego, con angustia, les decía “Ya me tengo que ir” “Pero ¿por qué?” “Porque este es mi sueño de libertad, pero yo me voy a despertar y me regreso”. Y despertaba. Así que cuando salí del secuestro, no me gustaba ir a dormir, porque me daba miedo estar soñando y volver a despertarme en el zulo”.

¡Hola, mundo!

Miércoles, Febrero 13th, 2008

Bienvenido a Soy.es. Este es su primer post. Puedes editarlo o borrarlo